Ladislao José Biró, inventor de la birome nació en 1899 en Budapest, Hungría . Y si bien la idea de ese implemento práctico y prolijo para escribir se le ocurrió en su país natal a finales de los años 30, fue en la Argentina, en los 40, donde desarrolló el producto, lo patentó y lo convirtió en un elemento industrialmente viable y comercialmente exitoso.

El nombre de este, en ese entonces, novedoso producto, fue «birome», que incluía el apellido de su inventor, Ladislao Biró, y de su socio y amigo, Juan Jorge Meyne, que le puso al invento la primera sílaba del apellido.

La birome vino a traer una solución a los problemas que se producían al practicar la escritura con lapicera o pluma de tinta, que manchaba los papeles o se corría con facilidad antes de secarse. Biró, que entonces ejercía como periodista, estaba cansado de tener inconvenientes con sus entregas.

Así fue como pensó en una minúscula bolita que girara y sirviera de punta a la lapicera, que se alimentara de una tinta que, como la de la imprenta, se secara rápidamente.

Al llegar a la Argentina, en 1940, Biró emprendió el desarrollo de su invento y también la maquinaria para poder realizarlo. Además mejoró su propio invento con la figura del sistema retráctil.

En 1944 vendió la patente a Eversharp-Fabe para fabricar los bolígrafos en EE.UU. y a BIC en Europa. Su invento, en líneas generales, no ha tenido desde entonces grandes mejoras en su desarrollo formal o funcional.

Fuente:

Diario La Nación, 23 de septiembre de 2019