Había de varios tamaños y se los utilizaba en diversas tareas, aunque preferentemente era infaltable en la cocina. Algunas amas de casa lo adoptaron inmediatamente porque reducía el tiempo de cocción de los alimentos. Además se los utilizaba como estufa.

Un aspecto interesante de los calentadores a querosén era el procedimiento de encendido. El combustible utilizado para encenderlo era alcohol de quemar que se colocaba en una alcuza con un pico vertedor. El líquido se volcaba procurando no desbordar la canaleta circular que rodeaba el mechero. Antes de consumirse totalmente el alcohol, lograda la temperatura adecuada, se bombeaba el kerosén generando en su interior la presión necesaria para impulsarlo por el mechero. Al tomar contacto con las llamas de la canaleta se encendía el artefacto que emitía una llama azulada.

En ocasiones, se presentaban inconvenientes cuando se tapaba el mechero debido a impurezas del kerosén. El último y decisivo desarrollo en la construcción de Primus fue el pasaje al gas comprimido como combustible.

“PRIMUS” fue una de las marcas más conocidas de este artefacto. Esta firma, proveniente de Suecia, fue manufacturada por la empresa BAHCO en 1891