A fines del siglo XIX y principios del siglo XX, las mujeres usaban el cabello relativamente largos y se ondulaban para obtener una mejor apariencia.

El peluquero francés Marcel Grateau se hizo famoso por inventar los hierros o tenacillas que bautizó con su nombre. Marcel patentó su revolucionario invento en 1882, conquistando rápidamente el mercado de la peluquería en Francia, primero, y Europa después. De hecho, sus célebres tenacillas se siguieron utilizando durante décadas con pocas variaciones.Estos rizadores presentaban la parte cóncava (vacía) debajo, y la parte convexa (llena) arriba, facilitando al máximo el marcado de las ondas.

El método para el ondeado ideado por Marcel Grateau con una tenaza caliente solo servía para cabellos largos , cuando el pelo se empezó a usar cada vez más corto, nuevos métodos fueron necesarios para conservar la ondulación.

Fuentes:

www.esteticamagazine.es

Fuente:

«Guía práctica de las antigüedades y restauración» – Glosario. Editorial Planeta- De Agostini S.A. Barcelona, España, año 1993, pp 4.